Ouarzazate, guardián de los tesoros

Se encuentra en el cruce de los caminos entre los valles del Draa, del Dades y del Zis. Esta maravillosa ciudad es el guardián de los tesoros más buscados por los grandes de Hollywood, vela una herencia y una naturaleza excepcional.

Ouarzazate marca el inicio del periplo… la emoción del gran Sur. A través del camino y en mitad de la nada emergen pueblos fortificados de otra época, sombras de palmeras que se cuartean en los muros, agua de un río que fluye lentamente: el tiempo se detiene…

  1. Historia
  2. La ruta de las Kasbahs
  3. La ciudad del cine
  4. Festivales y eventos
  5. El otro Ouarzazate
  6. Sobre las huellas de los nómadas

 

Historia de Ouarzazate 

La ciudad de Ouarzazate ha sido un cruce comercial para las caravanas que se trasladaban a Fez o a Marrakech, procedentes de África negra. Sus decorados naturales convirtieron a esta ciudad en una etapa turística ideal y exótica. Ouarzazate ha desarrollado las infraestructuras necesarias y de gran calidad para ofrecer unas estancias cómodas a sus visitantes: aeropuerto internacional, hoteles de lujo, clubs de vacaciones, centro de conferencia, restaurantes y club de golf,etc.

Con sus palmeras ayudan a vivir mejor las situaciones extremas del desierto. Es el punto de llegada de las culturas y la artesanía.

Centro artesanal, en este edificio se agrupan los talleres de los escultores de piedra, cobre o plata. Aquí se encuentran bordados y alfombras que se caracterizan por la originalidad de sus motivos, sus colores vivos y las lanas sedosas que se utilizan.

La ruta de los Kasbahs

Son casas construidas en adobe, una mezcla de tierra arcillosa y paja, una asombrosa originalidad y una rara elegancia. Se adapta perfectamente a la vida social de los montañeses sedentarios.

La Kasbah de Taourirt, es un monumento histórico clasificado como patrimonio nacional. Construida en el siglo XIX, fue la mayor residencia del pachá de Marrakech.

La Kasbah de Tifoultout, construida en el siglo XVII para recibir a los invitados del pachá de Marrakech, fue renovada hace 30 años y transformada en hotel restaurante.

La Kasbah de Telouet es una verdadera obra de arte, fortalieza, castillo y caravanserrallo al mismo tiempo.

La Kasbah de Tamdakht con 5 plantas y 9 torres se construyó en el siglo XIX. Su patio ofrece unas vistas magníficas. Otra es La Kasbah de Tamnougalt construida en el siglo XVI, es de las más antiguas de Marruecos. Este pueblo se divide en 2 partes: una musulmana con una mezquita, otra judía con una sinagoga y un mellah (barrio judío).

La Kasbah de Aït Ben Haddou, domina el valle del Ounila y deja huella por su belleza. Considerado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, se destaca la arquitectura del lugar.

 

La ciudad del cine

Ouarzazate es el considerado nuevo Hollywood por sus magníficos paisajes, luz excepcional y sus condiciones climáticas ideales. Aquí han rodado Louis Lumière, Ali Baba y los 40 ladrones, Kundun de martin Scorsese, Los diamantes del Nilo, Gladiator, Asterix y Obelix,etc. Hay 3 estudios de cine en esta ciudad y son muy recomendables para visitas.

También tiene un instituto de formación en las diferentes especialidades del cine: plató, producción, decorado, efectos especiales,etc.

Festivales y eventos

Las rosas del Valle de Kalaat M´gouna son apreciadas por su belleza y aroma excepcional. Su recogida en el mes de mayo es la ocasión de una gran fiesta, “El Moussem de las Rosas”. Vienen habitantes de los pueblos colindantes a esta festividad ya que también incluye exposiciones de productos artesanales, agrícolas, eventos musicales y competiciones.

En Octubre celebran la gran fiesta de los dátiles, por su gran producción en estas regiones. Esta fiesta es una oportunidad para que las tribus del sur se reúnan en torno a la canción y al baile bereber. Además se organiza la tradicional carrera de dromedarios.

En Septiembre se realiza el Festival Nacional de Ahwach, que es una mezcla de tambores, bailes, improvisaciones poéticas, cantos individuales y colectivos. Estas festividades se complementan con exposiciones, desfiles, proyecciones cinematográficas, representaciones teatrales y conferencias.

El otro Ouarzazate

Una noche en pleno desierto proporciona una experiencia única e inolvidable (silencio total, cielo al alcance de la mano, sensación de tocar las estrellas). A unos kilómetros de Ouarzazate, el Lago de Fint y su increíble oasis de exuberante vegetación parecen un espejismo. Es un paraíso de aves, palmeras, eucaliptos.

Las alfombras de Taznakht son actualmente el orgullo del artesano marroquí. Las materias primas utilizadas son la lana pura o el algodón de buena calidad.

También hay posibilidades de hacer excursiones siguiendo el cauce de los ríos. El Valle del Dades con sus palmerales y jardines es uno de los paisajes más sorprendentes de Marruecos. Otra opción son las Gargantas del Todra que son un paisaje rojo y ocre donde la roca predomina para abrirse en impresionantes gargantas.

Para las expediciones 4×4 el primer alto que se impone es la ciudad de Tinghir. Otra ruta es el valle de Ziz que talla su ruta en la roca caliza. La próxima etapa, Erfoud, es el gran oasis del Tafilalet, donde crecen más de 700.000 palmeras datileras. Hay que tomarse tiempo y degustar la especialidad de la zona: la kahlia, un tajin de cordero acompañado de huevos, cebolla, tomates, pimientos, y aromatizado con 44 especias diferentes.

Atravesando el desierto negro, se llega a la ciudad de Rissani, cuna de la dinastía Alauita. El mausoleo de Moulay Ali Cherif, invita a la meditación. En su comercio, destaca el cuero filali de una calidad excepcional. Algo más lejos, se encuentra el Erg Chebbi, un conjunto de dunas que alcanzan los 150 metros de altura.

Sobre las huellas de los nómadas

El valle del Draa de 200 kilómetros de longitud  contiene cereales, henna, verduras y los mejores dátiles del país. El último oasis de la ruta caravanera antes del desierto es Zagora con su variedad de colores: dátiles amarillos, flores rosas, casas en tierra ocre. Otro pueblo, que se visita es Tameghroute que alberga varias mezquitas y con su famosa biblioteca de la zaouia Naciria.

En las inmediaciones de Tinfou, los vehículos son raros y los pastores dejan su lugar a los nómadas. Nos invade la sensación de haber llegado al fin del mundo. Este pueblo encierra 7 pequeños douars que han conservado las influencias étnicas árabes, bereberes, judías y saharauis. Es el lugar destacado de la cultura nómada, y cada año, un festival internacional que reúne a los nómadas del mundo, celebra sus tradiciones milenarias.

Conoce este escenario cinematográfico real y viaja en el tiempo durante una excursión a Ouarzazate.